Entrevista a Gustavo Fernández

"El arte es una manera de canalizar las energías creadoras sobre o a través de un material, lograr una expresión, dejar un momento, necesidad, un aviso, un deseo, mil cosas, pero dejar algo".


Artista plástico, comunicador, difusor de arte y de artistas nacionales, Gustavo Fernández trabaja ininterrumpidamente con el arte desde el año 1975. Desarrolló estudios preparatorios de Arquitectura; dibujo, xilografía, y cerámica en el taller Barradas con Francisco Oliveras; tapiz gobelino y hand made con Carlos Bermúdez; escultura en el instituto San Francisco de Asís con Freddie Faux; pintura y técnicas mixtas con Clever Lara y Carlos Caffera; grabado en metal con David Finkbeiner; taller papel con Laurence Barker; litografía con Álvaro Cármenes del Club de Grabado de Montevideo; grabado en carborondum también con David Finkbeiner del Museo Nacional de Artes Visuales del Parque Rodó; y actualmente se introdujo en el arte del torno alfarero con Javier Wijnants.

Conocido por su exposición mediática en TV Ciudad y TNU –Canal 5-, donde a través de columnas editoriales informativas, o por su propio espacio de investigación e intervención artística con artistas, de-vela piezas, corrientes, estilos, de cientos de miradas creativas de sus pares uruguayos, hecho que lo hizo merecedor en estos días del Premio Morosoli en la categoría “Promoción y difusión cultural”. Pero también conocido por su obra en particular, por su plástica, dibujos, por su ensamble: por encontrar en la conjunción de una madera, trozos de azulejos, clavos, alambres, una verdad que perdura y se muestra a través de “un mensaje”, “una emoción” (devoción) que trasciende la materialidad particular de “lo encontrado” y llega al observador narrando ideas, sentimientos.



Procuramos el intercambio con Gustavo para esta sección, y encontramos la misma sencillez, apertura y calidez que demuestra en sus espacios de comunicación. Con ese plus explicitado del marco teórico conceptual adquirido a través del tiempo, tanto en la academia como en el propio desarrollo creativo. Mucho más joven de lo que Chronos revela, Gustavo nos habló de arte desde el arte.

Tenés un camino bien trillado en el tema, tanto desde la praxis como en lo comunicacional, incluyendo premios, reconocimientos y muchas exposiciones. Nos encantó y compartimos plenamente el sentido y la importancia que tiene la última frase de tu currículum "tomando el ARTE como herramienta de conocimiento y reconocimiento para el crecimiento y la sanación de nuestra sociedad”. Partiendo de esta hermosa frase, para vos, ¿Qué es el arte?

El arte es una manera de canalizar las energías creadoras sobre o a través de un material, lograr una expresión, dejar un momento, necesidad, un aviso, un deseo, mil cosas, pero dejar algo. Si hay una estética, es lo que lo acerca o emparenta con el arte. Si es puro texto y no hay nada, eso peleará por ser arte. También ARTE es ser uno mismo expresándose a través de materiales o tecnologías en pos de un lenguaje personal, único, pero que comparte que uno es ciudadano del mundo y pertenece a una época y un lugar.

¿En qué momento de tu vida te encontraste con lo artístico y cuándo sentiste que no podías abandonarlo?

De muy niño hacía cosas como dibujar durante horas y tocar la guitarra, de a poco se fue colando el interés por el arte a través de la arqueología que me alucina desde muy chico, ese es un mundo en el que entra todo el arte antiguo, después vas entrando solito. Sin duda mi semilla tenía que germinar cuando se encontrara con todas esas imágenes e información que mis viejos supieron darme, desde un lugar humilde y laburador.

Arranqué oficialmente en 1975 en el taller Barradas de Jorge Azar, aprendiendo dibujo, grabado y cerámica, causalmente hoy por hoy estoy en el Barradas participando como tallerista a otros docentes y sigo al firme con el dibujo, la cerámica y el grabado. El Taller Barradas me marcó a fuego. Y ya está, sigo con el arte y en el arte como mi manera de mirar la vida, hace 38 años que arrancó ésto y lo necesito cada vez más en todas sus formas, que eso es lo que me gusta, que puedo meterme y salir de la técnica o disciplina que quiera.

Actualmente experimento con otros lenguajes del arte como la performance o el video arte, incluso la música instrumental, que a través de mi guitarra y pedales me aporta extrañamente algo a la visión plástica.

¿Qué sentís que te aportó la preparación de arquitectura y la formación académica, tanto en tus trabajos particulares como en tu trabajo como comunicador y difusor del arte?

Y la academia es buena, se aprende mucha cosa, cómo resolver la parte técnica, que es fundamental. La gente ahora no tiene técnica ni oficio, hasta para destruir en el arte se requiere de oficio, mirá Picasso. Pero la academia tiene mucho precepto y reglas que no se pueden romper, o que hay que respetar, y yo me crié artísticamente con el: “ésto no se puede, éso no se hace” en términos técnicos o formales. Pero la investigación requiere de romper con las barreras, la irreverencia en la búsqueda artística es necesaria, pero no irreverencia al pedo, sin sentido, por moda...espíritu de investigación por la curiosidad y necesidad de llegar a lugares desconocidos en uno mismo.

¿Qué significó el surrealismo, como corriente que pega mucho en la juventud, en tu visión y construcción estética?

El surrealismo con Dalí de la mano me sumergió como Alicia en el país de las maravillas, el poder concientizar todo ese mundo que en cada uno es diferente pero que a la vez está unido al mundo de otros a través de los símbolos, el automatismo como herramienta, la surrealidad.

Creo que hoy por hoy vivimos al final un mundo muy surrealista, en lo político, en lo social ni que hablar, en todos los órdenes de la vida justamente se desordenó, y por lo tanto se mezcla todo recreando una realidad más fuerte que la virtual.

La locura de Dalí, real o teatralizada, me enseñó mucho también, meterme con un monstruo así a estudiar hasta los gestos en cada dibujo, me llevó a dibujar mejor, me pude exigir más todavía al conocer la obra de éste ultimo renacentista, como se autobautizaba él. Depuré una técnica realista que aprendí con lujo de detalle, desde el dibujo al color en la pintura con Clever Lara, pero con los años retomé un tipo de pintura más desprolija, más expresiva, no tan técnica, incluso dejando el óleo, para seguir con acrílico y terminar con esmaltes sintéticos y alquitrán y tierra como color.

En tu trabajo artístico aparece un marcado protagonismo del ensamble. Lo ubicas en tu blog en primera instancia y en la selección de trabajos está en franca mayoría, ¿qué nos podrías destacar de esta forma de expresión y qué te hace inclinarte hacia ella?

El ensamblaje es como la antítesis del escultor que esculpe o modela, en éste caso vas acomodando las piezas que encontraste y le seguís un discurso que tienen, que las une...muchas veces, (ahora ya no...) arruinás una madera que encontraste, que te gustó por el color o la forma, y empezás a retocarla buscándole la vuelta, ¡y chau!, se te fue, ya no queda nada de aquélla linda maderita del principio. Aprender a parar de agregar cosas a la obra y aprender a quitar y ver qué funciona mejor, qué respira, fue algo que me llevó todos estos años. Lo que Chaplin decía, de “sacudir el árbol” de una película y que quede lo que tiene que quedar.

Tenés un excelente programa en TV CIUDAD, ¿Cómo surgió la idea del programa? Tenés un trato muy cálido y abierto con cada artista, que abre su casa y/o taller y comparte contigo dialógicamente su forma de expresión artística ¿Cómo se fue desarrollando ese trabajo en el tiempo hasta hoy?

Todo empezó en la radio con Daniel Figares en 1995, cuando me dio un lugar de 20 minutos en Rompekabezas, en El Espectador. Dos bloques de radio era muchísimo, igual no me alcanzaba eh? Pasaron los años y las columnas de arte en diferentes radios, pero afianzado siempre a El Espectador, hasta que me empezó a picar la idea de hacer un programa de tele que mostrara el arte a mi manera. Yo quería mostrarle el arte a la gente, quitarle ese velo de cosa para pocos, ¡sólo para entendidos no es el arte! Si le mostrás los procesos a la gente y conversás con el artista desde el lugar del laburante, del tipo que se rompe el culo, que trabaja, reflexiona, investiga, TODO EL PÚBLICO se interesa. Me han llegado a parar vendedores ambulantes reconociendo que se “cuelgan” con mis espacios, sea Canal 5 Televisión Nacional en el programa La Mañana, que ya llevo tres años allí, o los dos años hasta ahora de Plásticos en la ciudad en TV Ciudad.

Se fue dando todo, pero lo peleé. Desde la columna del 5 que hablé con Claudio Invernizzi y José Maria Ciganda cuando dirigieron el canal, que fue instantáneo el recibimiento, así como Aldo Garay cuando me propone para conducir “Plásticos en la ciudad”, donde lo bravo era que un programa que tenía más de una década sin conductor, apareciera alguien que lo supiera “llevar”. Claro que, humildemente, el ser artista activo o activista (risas) con experiencia en las técnicas y lenguajes, me dio esa facilidad, pero además, como me gusta hablar...salió bien.

¿Cómo ves el trabajo y encare del arte en estos días en términos generales? ¿Tiene más lugar? ¿Es más accesible, más viable? ¿Qué repercusión crítica has recogido en toda tu experiencia de intercambio con los profesionales y amateurs del arte uruguayo y en tu trato y conocimiento directo con la propia realidad artística?

El arte actualmente tiene más visibilidad para el público, pero hay una especie de alejamiento del público. El arte se ha transformado en algo extraño que necesita mucha explicación. En general la mayoría de la gente que “pertenece” al público de arte se aleja por desinterés, entonces empieza lo “muito loco”, lo exótico, extravagante, irreverente al pedo, y entonces la gente se agarra de lo preestablecido, por ejemplo un cuadro de caballete de mala calidad, que es la única tabla en éste naufragio ...

De todas maneras, igual hay gente interesante haciendo obra interesante, reflexiva, una verdadera búsqueda. Siguen habiendo pintores, escultores, grabadores, ceramistas, performers, etc., etc. y todos los nuevos lenguajes bienvenidos.

¿Y comparativamente con diez, con veinte años atrás? ¿Qué pros y contra podrías describir?

Tal vez, comparando éstos tiempos con los pasados, había más respeto por el arte. Pasa que es una puerta fácil por donde entrar a la menguada “fama”, y no exige mucho, porque el público perdió mayormente el criterio estético. Los gustos de la gente son como una especie de ensaladera donde todo va a parar al mismo plato. Y actualmente todos o muchos son artistas y ni siquiera tienen idea de lo que quieren, más que bajar ideas de Internet, que te aclaro, Internet es una herramienta fabulosa de conocimiento y divulgación, pero para muchos es la ventana por dónde mirar para crear.

¿Si pudieras tener la posibilidad de acceder a un lugar jerárquico de poder institucional para el país, qué soñarías y te gustaría hacer en relación al arte?

Pero si te respondo esto van a saltar mis ambiciones exacerbadas de llegar a presidente de la república para instaurar la dictadura del arte!! (risas) Prefiero seguir como artista que soy. Voy viendo que el tener un cargo importante como artista desgasta la capacidad artística del individuo.

El artista tiene que crear y creer en lo que hace, ah, eso sí, un programa de T.V. es lo que quiero, para poder mostrar a la gente que trabaja de verdad, y ya que estamos pidiendo, si sale uno de radio capaz que me gusta más!!

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Por  Marcelo Reyes
08 de diciembre de 2013
¿Qué es el arte?