Entrevista a Jorge Schellemberg

El arte “es lo que nos mantiene vivos. Es un intangible
que hace a la calidad de vida de la gente”

Jorge Schellemberg es uno de los representantes más importantes de la música popular uruguaya. Es músico, songwriter, docente de música, productor de conciertos y gestor cultural. Elaboró músicas para cine, teatro, radio y televisión, y participó como director musical en comparsas lubolas, desarrollando en muchos años un estrecho vínculo con la música afrouruguaya. Colaboró con artistas de renombre a nivel regional e internacional, como León Gieco, Piero, Víctor Heredia, Milton Nascimento, Djavan y Aterciopelados, entre varios artistas más. Participó en organizaciones referentes de la música nacional: como fundador del TUMP; director de la Fundación Eduardo Mateo; y recientemente dejó su liderazgo en El Tartamudo Bar- Arte, para ocupar el cargo de director de la histórica Sala Zitarrosa.

Con la belleza original edilicia de la emblemática sala, como cálido marco, Schellemberg atendió fraternalmente a la pregunta:

¿Qué es el arte?

El arte, son formas de expresión. No una, múltiples, en una búsqueda, de algún modo, de la belleza. Pero no de una belleza que necesariamente tenga un estereotipo de algo, sino de una belleza que puede estar dada desde la alegría, así como desde el desgarro. Es algo que nos permite expresarnos, de repente en tres minutos, mucho más contundentemente que hablando una semana. Y es lo que nos mantiene vivos. Es un intangible que hace a la calidad de vida de la gente. Y que hace una diferencia entre que la gente viva o no viva mejor.

¿Cómo ingresó en tu vida el arte?

Aaah fue muy lindo, el tema es que mi papá, antes de casarse con mi mamá, tocaba en un grupo folclore profesional, y él nos inoculó a mí y a mis hermanos ése vicho. Cuando yo tenía solo dos años, yo nací en Montevideo, nos fuimos a vivir a Juan Lacaze, que mi padre era ingeniero y consiguió un trabajo allá. Mi mamá, que ahora está jubilada, pero que es maestra, pidió el traslado, y allá marchamos. Juan Lacaze, diría José, “un pueblo divino, morrudo sabalero”, ¿verdad?. Divino. No es un pueblo que tenga una gran vida, o no la tenía en su momento, nocturna, ni mega parques y espectáculos, quizá había algún cine, pero lo que había era vida al aire libre y espacio para la familia. Entonces que pasaba, los fines de semana, nos juntábamos mucho con amigos. Amigos de mis padres que venían con sus hijos a comer, por ejemplo, que era la clásica. Pero una de las cosas que se hacía era cantar. Y tooodo el tiempo, mi padre sacaba la guitarra y nos sentaba a mis hermanos y a mí, y nos enseñaba canciones, y cantábamos en línea, porque era la forma. Era lo que nos gustaba hacer. No había Playstation, era eso o jugar a la bolita, al fútbol o la payana. Entonces, nosotros pasábamos con mi padre, yo nunca jugué al futbol, soy muy futbolero, pero soy espantoso jugando, y tocábamos todo el tiempo, como una cosa natural. Empecé a tocar a los seis años.

Entonces, yo creo que el arte, y en particular la música, mejora la vida de la gente. Y ser un profesional de la música, es algo tan serio como ser profesional de cualquier otra cosa. Sin perjuicio de eso, TODO el mundo tiene derecho, a que la música forme parte de su vida, y no necesaria y solamente como espectador.

Y vos, que dedicaste toda tu vida al arte, ¿cómo fue eso?

Y lindo. Divino. Yo tuve una suerte bárbara. Grabé 10 discos, toqué en el Estadio Centenario en una final de Uruguay- Brasil, toqué en Europa, en EEUU, toqué en varios países de América. En realidad, yo he tenido mucha suerte. Mucha suerte. Y la música me ha hecho feliz siempre.

¿Y cómo ves el arte en el Uruguay, y cómo pensas que pueda ser?

Mira, yo veo mucha creatividad y mucho desarrollo. Yo creo que, si bien se ha mejorado mucho en cuanto al presupuesto que designa el Estado, igual, todavía es visto por mucha gente, como algo suntuario, como algo que viene después: “primero arreglamos los pozos y después vemos la cultura”. Y de esto también hay que comer. Porque además, aquello de la diferencia de dar el pescado o enseñar a pescar, también pasa por el trabajo de la cultura.

Y estamos trabajando en eso. Así como Uruguay tiene una cosa muy de avanzada, por ejemplo a nivel social, se está discutiendo una ley por la marihuana, se aprobó una ley sobre el aborto, se está discutiendo una ley sobre el matrimonio igualitario, como que vamos muy adelante a nivel social. En cultura, a nivel de lo que es legislación, estamos atrás, atrás, “al fondo que hay lugar”. Atrás del todo. No tenemos un Ministerio de Cultura, hay un Ministerio DE Educación y Cultura. No hay presupuesto, porque además de tener un ministerio con todo eso junto, también tiene un presupuesto pequeño, y sobre todo para la cultura mucho más pequeño. Pero se han hecho muchos avances. Yo creo que las cosas que no se han avanzado todavía van más allá de cualquier gobierno, creo que en estos años se ha avanzado mucho y en muchas cosas, pero, hay algo que tiene que ver con la cabeza nuestra, que es lo que tenemos que cambiar, y que es algo más profundo. Todavía está aquello de “si, yo soy músico…ah, y en qué trabajás?” todavía no hay como una conciencia clara.

También hay una realidad, hay una sobreoferta gigante, producto de un país de un nivel de cultura medio para arriba, fuerte, pero no todo el mundo va a triunfar vendiendo canciones. Así como de toda la gente que jugó al futbol, hubo un solo Forlán. Suárez hay uno. Y mismo dentro del nivel profesional, cuántos años pasaron para que armaran un equipo y una selección que le fuera como le fue a ésta, ¿verdad? Y me parece que con la música pasa lo mismo. Tampoco uno se puede creer que porque compuso dos o tres canciones y toca la guitarra, la sociedad tenga la obligación de sostenerlo.

Pero apuntando a lo que vos decís, ¿cuánto se puede mejorar a nivel del comportamiento humano y el relacionamiento social, a través de la música y el hacer música?

Pero sin duda, ponerse a hacer música es buenísimo! Pero la diferencia y la realidad que hay, es que somos un millón y medio de personas en Montevideo y tres cuatrocientos en el Uruguay, si traemos a Montevideo entre setiembre y diciembre treinta espectáculos internacionales, seguro que veinte van a ser un fracaso. Y de los otros diez, van a andar cinco bien, y cinco más o menos. Y de los cinco que andan bien, capaz que hay dos que la rompen.

¿Lo ves muy difícil el desarrollo?

Nosotros tenemos que pensar en un mercado como el MERCOSUR, para empezar. Tenemos que ver cómo logramos apoyar, y cómo logramos generar cosas para que la música uruguaya tenga escenarios permanentes en Argentina, en Brasil, en Venezuela, en Colombia, en Ecuador, y ahí vamos a poder empezar a hablar de algo, porque no da el tiempo para escucharnos entre nosotros. Eso es así. Igual seguimos porque somos testarudos. Pero hay que ir pensando esas cosas.

 

Por Marcelo Reyes